Carlos Yushimito: “Tengo una postura cada vez más militante respecto al cuento”
La editorial boliviana La Perra Gráfica, cuyo primer libro fue una reedición de Flores de Mario Bellatin, ha publicado Rizoma, una antología de tres relatos (pertenecientes a su obra ya publicada) de Carlos Yushimito. Una edición limitada, numerada, cuya tapa e ilustraciones interiores van impresas a mano en técnica serigráfica. El libro será presentado en la librería Sur el 21 de julio, con Julio Villanueva, el editor Antonio Vera y el mismo Yushimito. Aquí una entrevista a Carlos Yushimito sobre esta nueva antología en Página Siete de Bolivia.

Dice la nota:
¿Importa más el cómo que el qué? No necesariamente, pero definitivamente sí por igual, al menos.
Dice Carlos Yushimito: “gran parte del desdén que sentimos por el estilo -al que se asocia, yo creo que irresponsablemente, con la moda o con gestos elitistas- proviene lamentablemente de la pérdida de ambición; pensamos que ya todo está hecho, que no podemos aspirar a la sorpresa ni a la originalidad”.
Dice Antonio Vera: "el de Yushimito es un libro que por sus características tiene tanto valor por el texto como por su carácter de objeto elaborado con minuciosidad y detalle. En ese sentido, nos sentimos identificados con su prosa, trabajada también con obsesivo y detallado cuidado”.
Yushimito es uno de los más destacados escritores peruanos de la nueva generación. Vera es el editor de La Perra Gráfica, y el libro es Rizoma, una colección de tres cuentos -no inéditos pero pensados como un todo especialmente por el autor para esta edición boliviana- que se presentará en la Feria Internacional del Libro de La Paz que en agosto tendrá al limeño como uno de sus principales invitados.
(…) En palabras de Vera, es "un conjunto de tres relatos: Rizoma, Los que esperan y Los bosques tienen sus propias puertas, publicados antes como parte de otras colecciones, y que han sido reunidos en un solo volumen porque los articula una atmósfera apocalíptica”.
En sus palabras, Yushimito coincide, pero amplía el concepto. "Diría que hay un componente apocalíptico o distópico que anima los tres relatos. Me encantaría que esta intención produjera lecturas distintas, que fueran leídos como variables posibles sobre la destrucción íntima de las personas o de la comunidad, no necesariamente de forma literal”.
